Volver a cineastas
Ekain Albite
Año de residencia
Akira nace de la necesidad de filmar el destierro estado liminal. La película se construye desde el cansancio, la deriva y el vínculo entre cuerpos que avanzan sin un destino claro. El viaje, la noche y los paisajes postindustriales son fuerzas activas que transforman a los personajes y a la propia forma del film. Filmar Akira implica aceptar la incertidumbre, dejar que lo real atraviese la ficción y asumir que la película solo puede existir en ese espacio intermedio donde mirar es, también, una forma de habitar.